Comunidad ICAT

CAAT Generación I

Mamá de Ana, Gustavo y Elisa.

ICAT fue una maravillosa oportunidad de reencontrarme, aprender a valorarme y apreciarme por ser quien soy; de revalorar y apreciar al hombre con quien decidí compartir mi vida. Como madre, me ha dado herramientas valiosísimas para acompañar a mis hijos en su crecimiento, sin obstaculizar el desarrollo de sus mejores

habilidades. Además de lo personal, por supuesto, están las posibilidades de aplicación en mi vida profesional.

Hoy percibo cosas que antes no, disfruto cosas que antes sufría: aprendí a apreciar las diferencias en lugar de pelear con ellas.