Médico Cirujano                     

Comunidad Icat.

Durante mi práctica médica me he topado con personas que padecen enfermedades de causas psicosomaticas, que en un momento  dado, pueden convertirse en enfermedades reales como son:  Enfermedad ácidopeptica, la hipertensión, la obesidad, el infarto agudo al miocardio sólo por mencionar algunas.

Así mismo en consulta acuden muchos pacientes de diferentes edades, con diversos trastornos de conducta. Muchos de ellos mencionan no sentirse satisfechos con su vida algunos comentan sentirse “fuera de lugar” o bien, “No encajar en ningún sitio” .

En la busqueda para solucionar estos problemas, llegué al ICAT. En este lugar para mi sorpresa, encontré profesionales capacitados, que me ayudarón a comprender el hecho de que cada individuo tiene algo llamado temperamento; y el temperamento hace al individuo único, con una manera única de interactuar.

Una vez   que comprendí este concepto, consideré que la raiz de algunos de los problemas que yo trataba, era presisamente que muchos de estos pacientes no están enfermos, si no que muchas veces se comportan de manera contraria a su temperamento es decir no cubren sus necesidades básicas lo que ocasiona un disconfort emocional, que llega a convertirse en un problema real y físico.

Y reflexionó de como han surgido herramientas para comprendér y mejorar las interacciones humanas que dejan u

brecha entre la psicología y la psiquiatria, pues se ha descuidado la parte humana, la parte emocional y humana de las personas.

Debido a esto considero que las personas deben conocer su temperamento, y vivirlo como tal.