Cualquier persona puede ayudar a los demás a entender, superar o enfrentarse a problemas externos e internos. Cuando
pensamos en personas que ayudan a los demás en sus relaciones personales solemos imaginarnos a especialistas formados: psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, enfermeras
psiquiátricas o terapeutas.

Pero cada vez hay una mayor variedad de trabajadores de los servicios sociales que llevan casos y proporcionan servicios de ayuda de manera directa o indirecta a un amplio abanico de clientes de diferentes
entornos públicos y privados.

Algunos de ellos son profesionales de la yuda, pero otros son paraprofesionales, o trabajadores de los servicios sociales sin formación especializada, que trabajan conjuntamente o independientemente de los profesionales de la ayuda. Por otro lado, también hay personas que proporcionan ayuda de manera informal, como amigos, voluntarios, familiares o vecinos, que ocupan roles de ayuda en un entorno formal o informal. Estas categorías de personas que
proporcionan ayuda no son mutuamente excluyentes y, de hecho, pueden y suelen solaparse. Lo que diferencia estas tres categorías de personas que ayudan es el nivel de habilidades y conocimientos que poseen. Se ha demostrado que las habilidades básicas de comunicación que estudian losprofesionales son necesarias para establecer relaciones de ayuda formales o informales ya sea con profesionales, con personas sin formación especializada o con personas que no son profesionales, por lo que la misma formación que reciben los profesionales puede serles útil tanto a los
trabajadores de los servicios sociales que carecen de una formación especializada como a las personas que no disponen